Publicación del informe “75 años de desastres en España (1950-2025). Análisis del perfil epidemiológico de impacto y tendencias futuras”

La Unidad de Investigación en Emergencia y Desastre (UIED), en colaboración con la CuCC y el Instituto de Recursos Naturales y Ordenación del Territorio (INDUROT) de la Universidad de Oviedo, ha publicado el informe 75 años de desastres en España (1950-2025). Análisis del perfil epidemiológico de impacto y tendencias futuras.

El trabajo ofrece una visión de conjunto sobre la evolución de los desastres en España durante tres cuartos de siglo y aporta una base analítica para comprender mejor su frecuencia, sus efectos sobre la población y su posible evolución en la próxima década.

El estudio se apoya en la Base de Datos de Desastres de España, gestionada por la UIED, y analiza los eventos registrados entre 1950 y 2025 a partir de criterios homogéneos de inclusión. En el estudio se han usado la definición de desastre de Naciones Unidas, es decir “una disrupción grave del funcionamiento de una comunidad o sociedad en cualquier escala, debida a eventos peligrosos que interactúan con condiciones de exposición, vulnerabilidad y capacidad, y que conduce a una o más de las siguientes: pérdidas e impactos humanos, materiales, económicos y ambientales”.

Siguiendo los criterios internacionales se considera desastre aquella situación o evento ocurrido en España que excede la capacidad de respuesta local, hace necesaria la petición ayuda externa nacional e internacional y cumple, al menos uno de los siguientes criterios: 10 o más muertos, 50 o más afectados, declaración del estado emergencia y una petición ayuda internacional.

En total, el informe identifica 550 desastres, de los cuales 308 fueron de origen natural y 242 tecnológicos. Entre los distintos subgrupos, destacan los desastres de transporte, los climatológicos y los biológicos, lo que refleja una estructura del riesgo compleja y de origen mixto en el caso español.

Más allá de los resultados cuantitativos, el informe sitúa el análisis en el marco actual de la reducción del riesgo de desastres, vinculado al Marco de Sendai, al cambio climático y a los Objetivos de Desarrollo Sostenible. En este sentido, el trabajo insiste en que los desastres no pueden entenderse como hechos aislados, sino como procesos en los que interactúan amenazas, exposición, vulnerabilidad y capacidades de respuesta. Esta perspectiva refuerza la necesidad de integrar la prevención, la planificación y la gobernanza del riesgo en las políticas públicas.

Puntos clave

Los desastres naturales superan a los tecnológicos: 308 casos frente a 242, es decir, 56 % naturales y 44 % tecnológicos.

 

El subgrupo más frecuente es el de transporte, con 157 eventos (28,55 % del total), seguido de los climatológicos con 136 (24,73 %), lo que evidencia el peso tanto de la movilidad y la infraestructura como de los procesos ligados al clima.

 

La frecuencia de los desastres se acelera con el tiempo y no sigue una tendencia lineal. El informe identifica tres fases: 1950–1975 con baja frecuencia, 1975–2000 con incremento progresivo y 2000–2025 con una aceleración marcada y máximos históricos en la última década.

 

Entre 2011 y 2025 se concentra casi la mitad de todos los desastres del periodo analizado. Solo en 2011–2020 la media fue de 20,2 desastres por año, y en 2021–2025 se mantuvo muy alta, con 14,2 eventos anuales.

 

El perfil del riesgo cambia de forma profunda a lo largo de la serie histórica: se pasa de un riesgo más bien tecnológico y relativamente controlable en las décadas centrales del siglo XX a un riesgo natural e hidrometeorológico dominante en el periodo reciente.

 

Los impactos humanos se concentran de manera muy desigual en pocos años extremos. El informe señala que los muertos totales de 2011–2025 representan el 92 % del total del periodo 1951–2025, con un peso decisivo de la pandemia de COVID-19 en esa concentración.

 

La distribución territorial de los desastres en España responde a un patrón espacial reconocible. El estudio distingue cinco grandes ámbitos: el sistema metropolitano central y nororiental, el arco mediterráneo, la fachada cántabro-atlántica, los espacios insulares y la España interior. Además, subraya que la dimensión demográfica es un factor explicativo relevante en la distribución provincial del riesgo.

 

Las proyecciones hasta 2035 apuntan a una persistencia del problema. El modelo ARIMA proyecta una media de 11,0 desastres anuales en 2035, con 4,2 naturales y 6,8 tecnológicos, lo que indica que el riesgo seguirá siendo elevado en la próxima década.

Referencia del informe:

Referencia del informe
Arcos González, P., Fernández García, A., Colina Vuelta, A., Kye Gan, R. y Cernuda Martínez, J. A. (2026). 75 años de desastres en España (1950-2025). Análisis del perfil epidemiológico de impacto y tendencias futuras. Universidad de Oviedo; Principado de Asturias.

Informe

Fecha Edición

30 marzo, 2026 10:00 am

Edita:

Universidad de Oviedo, Principado de Asturias - licencia CC BY‑NC‑ND 4.0.
Imagen Publicación CuCC