La adaptación al cambio climático en Asturias también debe mirar hacia el mar.
Fecha publicación: 3 de junio de 2026

El cambio climático también se manifiesta bajo la superficie del mar, en la temperatura del agua, en la química del océano, en la pérdida de hábitats submarinos, en la llegada de nuevas especies, en los cambios que afectan a la pesca y en la intensificación de las olas de calor marinas.

El programa Asturias Semanal, de RTPA, dedicó su reportaje “24 grados”, emitido el 7 de marzo de 2026, al calentamiento del mar Cantábrico y a los cambios que este proceso está generando en los ecosistemas marinos, la biodiversidad, la dinámica oceánica, la pesca y la relación de la sociedad asturiana con el litoral.

Asturias Semanal

En el reportaje participaron José Manuel Rico Ordás, codirector de la Cátedra de Cambio Climático de la Universidad de Oviedo (CuCC); Fernando González Taboada, miembro de la Cátedra; y Paula Izquierdo, premio de la CuCC a la mejor tesis doctoral 2025. Sus intervenciones permitieron explicar, desde diferentes perspectivas científicas, cómo el cambio climático está transformando el Cantábrico y por qué estos cambios tienen consecuencias ecológicas, económicas y sociales.

José Manuel Rico Ordás recordó que los procesos oceánicos son más lentos que los atmosféricos. A diferencia de la atmósfera, que responde con rapidez a los cambios de temperatura, el agua de mar posee una gran capacidad calorífica. Esto significa que puede acumular grandes cantidades de calor antes de que el aumento térmico resulte evidente. Esa capacidad convierte al océano en un amortiguador del calentamiento global, pero también implica que los cambios que se producen en él pueden tener efectos duraderos y difíciles de revertir.

El calentamiento del mar no se limita a una subida de temperatura. Rico explicó que el océano es un sistema complejo, formado por agua, elementos minerales y organismos vivos muy sensibles a los cambios físicos y químicos. Entre esos cambios se encuentra la acidificación oceánica, provocada por la absorción de CO₂, que altera el pH del agua y puede afectar a numerosos organismos y procesos ecológicos.

Rico

Durante el programa también se abordaron los fenómenos de anoxia, es decir, la falta de oxígeno en determinadas zonas marinas o costeras. Rico explicó que estas situaciones pueden producirse especialmente en áreas cerradas o con menor renovación del agua. Aunque no siempre están desencadenadas directamente por la temperatura, el calentamiento puede favorecer otros procesos asociados, como proliferaciones de algas unicelulares o alteraciones en los sedimentos, que consumen oxígeno y generan condiciones críticas para peces y otros organismos marinos.

Uno de los ejemplos más relevantes fue la pérdida de los bosques submarinos de laminarias en Asturias. Rico recordó que en 2007 se observó una desaparición casi total de estos hábitats, especialmente desde Cudillero hacia el occidente asturiano, donde eran más abundantes. Según explicó, se estima que desde entonces Asturias ha perdido del orden del 90 al 95 % de sus bosques submarinos de laminarias. Para trasladar la magnitud de este cambio, lo comparó con la desaparición repentina de un bosque terrestre: si desapareciesen de un año para otro los robledales o hayedos de la cordillera Cantábrica, la sociedad percibiría inmediatamente la gravedad de la transformación. En el medio marino, sin embargo, estos cambios resultan menos visibles porque solo pueden observarse directamente mediante buceo o seguimiento científico especializado.

Rico también explicó la importancia de la circulación termohalina, el gran sistema de corrientes que conecta los océanos y funciona como una cinta transportadora de agua, calor y energía a escala planetaria. Esta circulación contribuye a renovar las masas de agua y a distribuir energía por el sistema climático. Sin embargo, el aumento de la temperatura y el deshielo del Ártico pueden modificar las condiciones de densidad del Atlántico Norte, dificultando el hundimiento de aguas superficiales y alterando el funcionamiento de esta circulación. La acumulación de energía en determinadas zonas del sistema oceánico puede contribuir, si se libera o si se alteran los patrones de circulación, a fenómenos climáticos extremos.

Por su parte, Fernando González Taboada profundizó en algunos de los efectos ecológicos y oceanográficos asociados al calentamiento del mar. Explicó que el océano se calienta principalmente desde la superficie, lo que favorece una mayor estratificación de la columna de agua: la parte superior queda cada vez más aislada de las aguas profundas. Este proceso reduce el intercambio vertical y limita la llegada de nutrientes a la superficie.

La menor disponibilidad de nutrientes tiene consecuencias directas sobre la productividad marina. González Taboada señaló que, en aguas abiertas y alejadas de la costa, se observa una disminución relativa de la producción primaria, aunque sea en porcentajes bajos. Además, tanto por efectos fisiológicos como por la menor disponibilidad de nutrientes, se detecta una tendencia hacia organismos de menor tamaño. Este patrón no afecta únicamente al zooplancton, sino que también puede observarse en peces y otros grupos marinos.

Otro de los temas abordados fue la llegada de la carabela portuguesa a las costas cantábricas. González Taboada explicó que se trata de una especie propia de aguas tropicales o subtropicales, asociada normalmente a temperaturas superiores a los 20 grados. Su presencia en nuestras latitudes responde a la combinación de veranos muy cálidos, que generan condiciones favorables, y cambios en la circulación atmosférica y marina que facilitan su llegada hasta el Cantábrico. Entre esos factores mencionó la posición más septentrional del anticiclón de las Azores y los vientos del oeste, que favorecen el desplazamiento de estos organismos hacia el norte y su entrada en el golfo de Vizcaya.

Según explicó, este no es un fenómeno puntual, sino un proceso gradual. A partir de 2012 comenzó a observarse una llegada cada vez más frecuente de carabelas portuguesas y, en los últimos veranos, su presencia ha generado situaciones de alerta y cierres de playas. Este ejemplo muestra cómo el calentamiento del mar y los cambios en la circulación pueden alterar la presencia de especies en el litoral asturiano y generar nuevos retos para la gestión de las playas y la seguridad de los bañistas.

González Taboada también conectó el calentamiento del mar con los fenómenos meteorológicos extremos. En episodios como las DANA o los huracanes, una parte fundamental de la energía procede del mar. Cuanto más caliente está la superficie marina, más energía queda disponible a través de la evaporación del agua, lo que puede alimentar precipitaciones intensas, inundaciones y otros impactos asociados a tormentas de gran magnitud.

La pesca fue otro de los ámbitos analizados en el reportaje. González Taboada señaló que en los últimos años se han observado cambios relevantes en algunas especies de interés pesquero. Entre las tendencias mencionó la recuperación de la anchoa, una fase de baja abundancia de la sardina, el aumento de la caballa y la contracción o desplazamiento del chicharro hacia zonas más septentrionales. También explicó que el bonito suele seguir una isoterma próxima a los 18 grados, que se sitúa cada vez más lejos de la costa. Esto no implica necesariamente que la pesca desaparezca, pero sí que, para armadores y marineros, supone más tiempo, más trabajo, mayor coste y, por tanto, una reducción del beneficio.

El reportaje contó también con la participación de Paula Izquierdo, premio de la CuCC a la mejor tesis doctoral 2025, quien centró su intervención en las olas de calor marinas. Izquierdo explicó que, aunque habitualmente se asocian las olas de calor a fenómenos atmosféricos, también se producen en los océanos. Para que un episodio pueda considerarse ola de calor marina, la temperatura debe situarse dentro del 10 % de los valores más altos registrados históricamente para ese día y mantenerse durante al menos cinco días consecutivos.

Paula Izquierdo desarrolló su tesis doctoral sobre las olas de calor registradas en el Cantábrico antes de 2023, utilizando registros de temperatura procedentes de termómetros instalados por la Universidad en el litoral desde finales del siglo XX. En su intervención explicó que la intensidad de estos episodios se mide en grados por encima de la media. Aunque intensidades de uno, uno y medio o dos grados por encima de la media pueden ser habituales, algunas de las olas de calor marinas más intensas identificadas en su investigación llegaron a superar los 5 grados por encima de la media.

Izquierdo destacó también la importancia de interpretar estos episodios en función del momento del año. Una temperatura de 25 o 27 grados puede parecer esperable en verano, pero resulta extraordinaria si se produce fuera de temporada. Del mismo modo, una temperatura máxima de 17 grados puede no parecer elevada en términos absolutos, pero sí puede constituir un episodio excepcional si ocurre en enero. Además, algunas de las olas de calor marinas analizadas alcanzaron duraciones muy prolongadas, de alrededor de dos meses o dos meses y medio.

En su subrayó que el calentamiento global está aumentando la frecuencia, la intensidad y el impacto de las olas de calor marinas. Estos episodios pueden tener efectos severos sobre los ecosistemas. Como ejemplo, recordó que la gran ola de calor marina de 2016 en el Pacífico Norte provocó mortandades de peces y aves marinas. En el caso del Cantábrico, señaló que el periodo comprendido entre 2005 y 2009 parece haber estado asociado a desapariciones y regresiones bruscas de macroalgas. En particular, indicó que el año 2006 concentró el 50 % de las olas de calor marinas detectadas en la serie analizada, marcando un posible antes y después en la evolución reciente de estos ecosistemas.

En conjunto, las intervenciones de José Manuel Rico Ordás, Fernando González Taboada y Paula Izquierdo pusieron de manifiesto que el cambio climático no es un fenómeno lejano ni abstracto. Sus efectos ya se observan bajo la superficie del mar: en la temperatura del agua, en la química del océano, en la disponibilidad de oxígeno, en la pérdida de hábitats esenciales, en la llegada de especies no habituales, en la productividad marina, en la distribución de especies pesqueras y en la intensificación de las olas de calor marinas.

Desde la Cátedra de Cambio Climático de la Universidad de Oviedo consideramos fundamental acercar este conocimiento a la sociedad asturiana. El Cantábrico forma parte de la identidad, la economía, la biodiversidad y el paisaje de Asturias. Comprender sus transformaciones es imprescindible para avanzar hacia una gestión más informada, preventiva y adaptativa del medio marino y del litoral.

La adaptación al cambio climático en Asturias también debe mirar hacia el mar. El calentamiento del Cantábrico plantea retos complejos que requieren investigación, seguimiento continuado, planificación, cooperación institucional y una mayor conciencia colectiva sobre la fragilidad de los ecosistemas oceánicos.

Acceso al programa completo: Asturias semanal. 24 grados, RTPA.

Noticias destacadas

La CuCC participa en el programa Asturias Semanal dedicado a los retos del litoral asturiano

José Manuel Rico Ordás e Ícaro Obeso Muñiz, codirector y miembro de la CuCC respectivamente, intervinieron en el reportaje “Litoral en juego”, emitido por RTPA el pasado 30 de mayo de 2026.

Juan Hernaz recibe el PELIKANOR GOLD Award 2025 por las láminas didácticas de la CuCC

El diseñador e ilustrador Juan Hernaz ha sido distinguido con el PELIKANOR GOLD Award 2025 en la categoría 11, “PELIKANOR Award for the best illustration applied in infographics”, por el proyecto Láminas didácticas de la CuCC publicadas por la Universidad de Oviedo y el Principado de Asturias.

Estrategia europea integrada de gestión del riesgo de incendios forestales y cambio climático

El cambio climático no solo es una causa directa del aumento de incendios, sino también el eje central sobre el cual se están rediseñando las políticas de seguridad y gestión del territorio en la Unión Europea.

Día de la Mujer y la Niña en la Ciencia (Universidad de Oviedo) — 11 de febrero de 2026

La CuCC colabora con el Instituto de Recursos Naturales y Ordenación del Territorio (INDUROT) y otros departamentos de la Universidad de Oviedo en las actividades del Día de la Mujer y la Niña en la Ciencia, dentro del ciclo «ELLAS CUENTAN» Charlas de divulgación científica en centros educativos de Asturias.